POLÉMICA: “AMIGOS” DE LIHN DISPARAN CONTRA JORGE EDWARDS

Las “escenas” literarias -léase “capillas”- de países como Chile son pródigas en este tipo de polémicas. Veamos

1. Jorge Edwards ganó el premio Planeta/Casamerica con su novela “La Casa de Dostoievsky” (2008, Planeta), presentada como su “obra más personal”. Esto debido al carácter generacional de la obra: la historia de sus amigos aspirantes a poetas en el Santiago de los años cuarenta con sus borracheras en los bares del centro, los amoríos en el Parque Forestal o incluso, un fumadero de opio, perdido en la Estación Mapocho.

2. El protagonista se llama “El Poeta”, versión libre de Enrique Lihn. Un tipo errático, atormentado por las palabras, que se escapa de Chile hacia Paris y luego a Cuba; que se involucra no sólo con una chilena ABC1 sino que también con el marido de ésta; que conoce a Heberto Padilla; que regresa al país en plena dictadura…

3. La novela, a pesar de la energía que exuda -fuguetismo, digno de ponerse en circulación- fue mirada en menos no sólo por el suplemento C de La Tercera sino que también por los “amigos” de Lihn, que vaya a saber uno si se leyeron el libro de verdad (que está muy bien, sobretodo la primera parte). German Marín, incluso, trató al autor de “miserable”, desde LND.

Sobre la premiada novela de Jorge Edwards, “La casa de Dostoievski”, donde el protagonista, “El Poeta”, está inspirado en Enrique Lihn, Marín dice: “¡Mal, mal, mal! Primero porque el personaje no se corresponde con la realidad, y si correspondiera hay que ser más leales con los amigos, y esto es algo inadmisible. El ego se comió a Jorge Edwards, es un miserable y le faltó tema, tuvo que rellenar, ¡eso no se hace, sobre todo cuando se tiene techo de vidrio! Si él lee esta entrevista, sabrá a qué me refiero”.

4. The Clinic se hizo cargo de esta polémica, tan ajena al ciudadano común como sería para los escritores la devaluación constante del hit en la música pop. Primero, publicando en la seccion “Caldo de Cultivo”, un extracto de “Batman en Chile” novela “de anticipación” de Enrique Lihn publicada a mediados de 1973 por Ediciones de la Flor (si, la de Mafalda). Ahora es lanzada en Chile por Ediciones Bordura, con una tapa horrible comparada con la original que parodiaba al comic de la DC. Después de estas dos páginas y media, Bertoni en la columna de abajo habla sobre Lihn (gracias Bertoni) y en la otra página Bruno Vidal le dedica el poema “El goliardo” (gracias Vidal. Luego, la carnicería a cargo de Antonio Gil.

Lihn, en su salsa

Lihn, en su salsa

5. Con boina, poniendo cara de “ataque” y con la mano sosteniendo el mentón (el look del escritor inteligente) dice en el titular “Tener un par de hueas significa ponerse uno mismo en el lugar y decir: `yo me culié a un cabro chico`”. Al menos eso puso la periodista Catalina May, involucrándose en el ataque desde el lead-pregunta: “¿Por qué crees que Edwards hizo esto con Lihn en su libro?”. Y Gil, con la sabidurìa del que vive “en los límites de la novela” se lanza contra Edwards, como si todos supieramos de loque està hablando.

6. Pero CBB -el blog literario que por ser versión beta aun no registra visitas- lo explica a las generaciones futuras que rescaten este post (lo sabemos: no tenemos gracia). En una escena muy, pero muy a la pasada, Edwards insinúa que El Poeta trabó amistad con la gente de La Carlina, incluyendo menores. La Carlina, un burdel atendido por travestis. Eso es todo. De ahí se agarraron los “discípulos de Lihn” para atacar. “Lo manoseó groseramente para todos los que amamos a Lihn”, “No se puede traicionar la memoria de un amigo así”, “Enrique Lihn fue una leyenda y un personaje sumamente benéfico”. Luego, el afiebrado intelectual, dice que esto último, a pesar de ser un ogro, un tipo ácido y sarcástico.

Entre Garcia Marquez y Vargas Llosa, en los años del Boom. También estaban José Donoso y Muñoz Suaz

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7. Sorprendentemente Patricio Fernandez pone las cosas en su lugar en la última página del “especial”, paralelo a una columna con la bibliografía destacada de Lihn : “Es sencillo endiosar a los muertos como modo de auto ensalzarse. Proteger el aura sagrada de la poesía, dando a entender que desde allí se habla (…). Muy bien.

Los comentarios que he leído últimanente acerca de La Casa de Dostoiewsky (…) bordea no sólo el matonaje y la envidia, sino la lisa y llana estupidez literaria. Todo escritor sabe que no son los otros libros sino las historias circundantes y recordadas las que abonan más vitalmente su creación. El resto es manierismo. ¿A quien hay que pedirle autorización antes de elegir un tema para un cuento y su tratamiento. Edwards no sólo conoció a Lihn, fue su amigo, viajaron juntos y, como dice entre líneas Antonio Gil en su crónica furiosa de Las Últimas Noticias, estuvieron uno al lado del otroel día del entierro del poeta. Un conocido me contó por ahí que el autor de Persona Non Grata había incluso pagado, en secreto, buena parte de sus últimas atenciones médidas. Yo leí La Casa de Dostoiewsky antes de que comenzaran las habladurías. Ni siquiera me detuve en la escena de los supuestos deslices pederastas del proganista en La Carlina (…) Creo que el pasaje no supera las cinco líneas y no cuenta, de parte del narrador, con ningún énfasis en particular. Han sido paradójicamente, los defensores de la memoria del poeta quienes han resaltado ese detalle hasta la saciedad. Lo han vuelto esplendoroso, lo han gritado a los cuatro vientos, lo han usado para desacreditar a gritos al novelista y, disimuladamente, al Lihn que juran respetar por sobre todas las cosas (…) Nunca percibó desprecio por el protagonista. Pero la gente del mundo literario es extraña, rabiosa, intrigante. Quiza tanto como el resto que no confiesa sus asuntos. Es un mundo miserable como el de las damas de color o cualquier comité de viejas malandras. Es una órbita en que se juega con las miserias. Una aldea de soplones y malos entendidos muy difícil de comprender. El asunto se pone molesto cuando trasunta cobardía, cuando la crítica ardorosa esconde pretenciones transgresoras adentro de un calcetín barato. Cuando el escritor, disfrazado de francotirador, dispara a la conquista de complicidades espurias (…)”

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1 comentario

Archivado bajo ALERTAS, Polémicas

Una respuesta a “POLÉMICA: “AMIGOS” DE LIHN DISPARAN CONTRA JORGE EDWARDS

  1. marinera

    por qué son tan malitos con don jorge?

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