La relación periodismo y rock siempre ha sido peligrosa. Se sabe que nada bueno puede salir de una amistad entre cronista y músico (recordemos La Última Canción, biografía de Los Tres a cargo de Enrique Symns). Sin embargo es evidente que ambas partes se necesitan para seguir viviendo.
Por la vereda del rock celebra esta dependencia a través de una selección apasionadas crónicas centradas en la escena trasandina. Su autor, Bebe Contepomi, es periodista y su programa de entrevistas “La Viola” ha durado más de una década en la televisión argentina. En la introducción rescatada de un viejo artículo de Rodrigo Fresán en la revista Pelo, se lo perfila como un adolescente melómano cargando una maleta repleta de cassettes. Lo notable es que años después, ese coleccionista de música terminaría entrevistando al mismísimo Keith Richards (guitarrista de los Rolling Stones) en Toronto, Canadá. “Mis fans favoritos están en Argentina”, dice en el artículo cumbre del libro.
Contepomi, con su fama de “buen pibe”, equilibra perfecto la arrogancia del que viene a mostrarte su vida (”Sólo siento la necesidad de contar la historia de alguien que soñó algo y lo consiguió”, dijo en una entrevista) y el inmenso cariño por una música que, como a muchos, lo rescató en la adolescencia. Incluso relata que logró conocer a Andrés Calamaro después de muchas llamadas telefónicas, cartas y ataques de divismo del compositor que lo dejaba plantado. Ahora son íntimos (”Una amistad heterosexual, universal, bohemia y duradera…”), dice Andrés.
Hay columnas sobre Charly García, Sumo, Babasónicos, la incapacidad de entender a Luis Alberto Spinetta y el incendio de Cro-Magnon (una discoteque incendiada por una típica bengala que llevaba un fan de la banda Callejeros el año nuevo de 2004). Todo, mezclando mirada personal y material periodístico desclasificado de “La Viola” que acá se puede ver por YouTube.
Algunos critican el airecillo a fan que Contepomi imprime en el libro. Si bien es cierto que una entrevista de promoción funciona solamente en un diario o programa de televisión, lo interesante de Por la vereda del rock está en la “mirada Contepomi”. Es tal el cariño y pasión por el rock, que el libro va transformándose en un manifiesto contra la rutina que carcome el periodismo musical. Aunque la pregunta sobre si es bueno ser amigo de los entrevistados jamás queda cerrada.
J.C. Ramírez Figueroa
Por la vereda del rock
Bebe Contepomi
(Ediciones B, 2008)
Publicado originalmente en www.paula.cl
